martes, 3 de junio de 2025

Guerrero, Leila Guerreiro

 

LLevo tiempo leyendo los artículos de Leila Guerriero, magistrales. Cortos, pero contundentes. Ya leí "Los suicidas del fin del mundo". 

Este libro aparecía como una de las genialidades de los últimos años, lo colocaban como el mejor libro. He leído la mitad, es un tema excesivamente recurrente. Sigue la historia de una prisionera en la dictadura argentina. Cómo militaba en "los montoneros", un grupo de izquierda, como dió a luz en la prisión (su hija se lo llevaron a sus padres, el era militar). Y cómo sobrevivió en la carcel. Después de liberada le echaron en cara que colaboró con los milicos, por eso la mantuvieron viva...va entrevistando a miliatares, familiares, compañeros de carcel....

Da una visión global, muy pormenorizada de todos los puntos de vista con lo que se puede abordar su encarcelamiento.

Al final, tanto detalle me sobra. Y la escritura, me es algo monótona, es estar continuamente en el mismo discurso...

Más que literatura, es una crónica periodística...muy detallada....

La protagonista, Silvia Labayuru no es una persona hecha, cerrada. Quizás lo más interesante de esa novela es como contemplamos al personaje desde distintos puntos de vista, ninguno excluyente. Y eso que hablan sus carceleros, torturadores, amigos, hija, marido, compañeros de la clandestinidad, conocidos....todos hablan de ella presentan sus perfiles.

Me recuerda "la flor de la pasión", la Passiflora caerule, 

La inusual forma de las flores ha sido motivo de asociación con la simbología cristiana de la Pasión de Jesús: sus tres estigmas florales representan los tres clavos usados para clavar a Jesús en la cruz; el ovario y su base representa el cáliz de la Última Cena; las cinco anteras representan las cinco heridas; la corola representa la Santa corona, los diez 'pétalos' (en realidad son cinco pétalos y el resto son sépalos) los apóstoles (salvo Judas Iscariote el traidor y Pedro el negador); las hojas viejas también representan las manos de aquellos que lo persiguieron, y las hojas nuevas, la punta de la lanza usada para punzarlo; y, los zarcillos, los látigos con los que lo azotaron.

Todo presente, el caliz, las lanzas, el látigo, las manos que la abrazan y las que la zarandean....los clavos y la corona...

Auge Marc, El viaje imposible.

 

Marc Augé tiene varios libros de éxito. Este no es uno de ellos, iba buscando un análisis del turismo del viajar actual, y es algo descorazonador. Son las reflexiones de un viejo profesor que publica libros sin demasiado análisis. 

Dos capítulos interesantes:
Sobre el fenómenos Dysney ...."una feria de vanidades instalada en campo raso", y como se fusca la "confirmación". Qué todo continue igual o sea igual. ya antes de la aparción de los teléfonos móviles, en 1977....."la gente va a dysney para decir que ha estado allí". .."lo que acabamos de visitar no existe...entramos en un escenario...es la libertad pura sin objeto, sin razón, sin nada que esté en juego"

Otro análisis que hace este enólogo es sobre el atractivo que tienen las playas, en concreto va a "La Baule". Le llama la atención "el ritmo lento"...."el empleo del tiempo y el manejo del cuerpo....para experimentar la duración larga de los minutos y la rapidez de las horas"...."todos ven y sientencomo pasa el tiempo...reencuentran su espesor a través de su espesor, vuelven a sentir una especie de sensación de la infancia, una especie de permanencia"...No hay nada que ver en el mar...mirar al mar...hundirse en la luz...el mar es el color del tiempo...una inmensa sala de espera sin esperanza de partida.

Curisosamente habla de que "cuanto más cerca se está en la naturaleza, más se revelan las desigualdades"...creo que es al contrario cuanto más estamos en la naturaleza todos somos parecidos....haciendo senderismo, incluso en la playa con bañador y sombrilla....creo que el se refiere a los cuadrados reservados de tumbonas y sombrillas....pero incluso ahí...

"La playa continua siendo el lugar de las futilidades esenciales...En la playa uno pasa el tiempo..y el tiempo perdido sólo se recupera en la playa. La imaginación y la memoria se consumen allí con el consumo inocente del tiempo perdido y recuperado. Los recuerdos en la playa tan ficticios y tan verdaderos como los sueños. Allí cada uno se pierde y se reencuentra. Cada uno hace allí su propia película".

Tambien visita como etnólogo un centro de "aventuras infantiles", Centers parcs.
"...los centros de distracción sólo ya no pueden hacer otra cosa que reproducir la realidad, es decir, la ficción. En un sentido genérico, Centers Parcs es el futuro del mundo.

Visita Mont Saint Michael....donde turistas y peregrinos se mezclan...habla de los souvenirs, de los pequeños tenderos que le acosan pro todas partes. ¿al final de cuentas no somos todos hijos de este siglo y tenenemos  necesidad de la miagen para ceer en el realidad, y necesidad de acumular tesmtimonios para estar seguros de lo que hemos vivido."..

Después, Waterloo, los castillos de Luis II....viajes por la historia para reconcer "nuestra historia" en vestigios pasados.

Un librito con algún párrafo recuperable...

Onfray, Michael. Teoría del viaje.