sábado, 23 de agosto de 2025

25-08 Sepultura de los abuelos.

 Sobre la sepultura de los abuelos.



A mamá la incineramos y sus cenizas las enterramos junto al manzano de Lupiana. Qué por cierto, está dando una cosecha excepcional.


Papá está solo en una sepultura en la parte nueva del cementerio de Guadalajara, alejado de todos, en un sitio bastante inhóspito, con mucho cemento, sin árboles. En un principio tenía sentido estar allí esperando a mamá, que prácticamente nunca ha ido. En principio pensamos en llevarlo a Lupiana, pero pensamos que quizás estuviera mejor con sus hermanos y sus padres. La idea sería hacer una “reducción de restos” y llevarlos a la tumba donde están los abuelos Feliciano y Victoria, el tío Joaquín, y la tía Carmen.

Me puse con el tema, hablé con Jose Andrés, que estaba en Chiloeches, y con el hijo de Jose Luis, Jaime, cuando me llamó para darme el pésame por mamá. 


Después de estas conversaciones me he puesto en marcha y he escrito esta carta a todos los primos:


“Buenas primos, os hablo para comentaros sobre la lápida de los abuelos Feliciano y Victoria, y de los tíos Joaquín y la Tía Carmen.


No sé si sabéis que está en muy malas condiciones. Se realizaban en mármol blanco de un grosor que hacía que se combasen en el centro. Cuando llueve aparece un charco, dando una sensación de abandono lamentable. Varios creemos que como nietos y sobrinos debemos adecentarla.


Tampoco tenemos mucho tiempo para hacerlo, aunque la sepultura permanecerá hasta 2062, la capacidad que tenemos después que su última titular falleciera, la tía Carmen, es un año y medio. Hasta el 27 de enero del 2027. Parece que se puede transmitir la titularidad hasta 15 años después del fallecimiento del último titular (27 de enero de 2012).


Os propongo que realicemos la sustitución de la lápida antes de esa fecha entre todos los herederos.  Sería sustituirla por otra de mármol blanco igual que la que tiene pero con más grosor para que no llegue a combarse. Es necesario hacerlo con el mismo tipo de mármol porque el patio I del cementerio es patrimonio municipal y no se pueden alterar ninguna de sus sepulturas. 


Para realizarlo habría que delegar en uno de sus herederos por escrito, o manifestar también por escrito que se renuncia a cualquier titularidad. Me ofrezco como “delegado” para gestionarlo. El coste de la sustitución rondaría los 3700€, qué es lo que cuesta la lápida de más grosor que volveríamos a colocar, habría que cambiar la grafia, ya que la actual es tallada  y emplomada, saldría carísima. Las letras serían en bronce con la misma grafía. Consultado con alguno de vosotros el criterio del pago podría ser “por estirpes” como el testamento de la tía Carmen.


En otro orden de cosas, pero no distinto, sabéis que mi madre murió en julio de este año, y como fue su voluntad esparcimos sus cenizas en el jardín que tanto cuidaba en Lupiana. Por lo que mi padre está y permanecerá solo en una sepultura. Mi hermano y yo creemos que a él le hubiera gustado más estar con sus padres y sus hermanos. Por lo que os pedimos que nos autoricéis trasladar la reducción de restos. En el ayuntamiento me han dicho que no habría problema. Pondríamos también su nombre en la lápida. Estos gastos correrían por cuenta nuestra. “


*La respuesta ha sido muy positiva por parte de todos, especialmente de José Andres, que ha movilizado a unos y a otros y me ha dado todo el apoyo posible. Jaime me ha llamado para estar él también en esta salsa, quiere aparecer también responsable….no me ha gustado mucho lo que hemos hablado…pero en fin….


Toya, está fuera del grupo de whatsap de los primos, le he mandado un mensaje, no me ha contestado hasta pasados unos días. Me dice que se va a Lanzarote y que a la vuelta hablamos….


Este septiembre y octubre, la idea es irme moviendo para gestionarlo. Quizás lo pueda hacer antes de navidad. 

miércoles, 20 de agosto de 2025

25-08-18 Ruta en bici, y reflexiones sobre el siguiente viaje.


 Ayer, con un invitado de Marina, Borja, el marido de Elena hicimos una ruta hasta Villajollosa. Casi 60 kilómetros que tenía puesta en mira y que aproveché para hacer. Borja es un bikepaking con solera, hace rutas de Kilómetro 0, una web que se dedica a hacer circuitos radiales desde madrid no-stop: Madrid-Algeciras; Madrid-Cabo de Reus....y parece que ha hecho varios de ellos, controla y monta muy bien en bici. 

Yo llegué el domingo de Lupiana, había estado haciendo un cambio de huépedes, además me pagaban en mano. He estado limpiando, adecentando el jardín...y en Pinilla, organizándolo para la siguiente campaña. He dormido en Pinilla, lo siento más mio, más privativo. Aunque por el día hace calor, las noches y las amanecidas son maravillosas...parece que me estoy haciendo mi sitio...

La ruta hasta Villajollosa, la que suelo hacer habitualmente por la bahía hasta Alfaz del Pi, luego Benidorm, playa de Poniente. La novedad es que ayer seguí hasta la cala de Finestrat y subimos hacia la cala del Conejo por caminos y después siguiendo la costa hacia la cala del Torres, para después seguir la escalinata hacia Villajollosa. Nos encontramos la lonja cerrada, habría a las 11, y nos tomamos un café en un bareto detrás del Naútico. El camino exigente, pero divertido, además a este hombre nada le parecía estraño y podía con todo. La vuelta hasta Benidorm por carretera, después el camino habitual. 

Muy buena salida, aunque yo me fundí al final, hizo el día de más calor del verano. 

A todo esto le sigo dando vueltas al viaje de septiembre. Voy teniendo cosas claras, como que será desde casa, sin Juan Carlos (...me produce bastante extrés desde la experiencia del año pasado), que no me puedo gastar una pasta...como estos años. (Después de Pinilla he dejado las cuentas hechas unos zorros y no puedo seguir tirando de crédito como he hecho otros años....) tengo que dormir todos los días o al menos dos-uno en tienda de campaña, y cocinar yo. Esto creo que es lo más me va a determinar. Un viaje distinto porque no voy a tirar de hostales. 

Septiembre 25

martes, 19 de agosto de 2025

Gospodinov, Gueorgui. El jardinero y la muerte.

 

Muy bien los cinco primeros capítulos. El padre del autor, ya mayor y jubilado dedica todo su día a su jardín. Lo convierte en obsesión. Y vive la dinámica del tiempo con su huerto que además de tener verduras, cultiva flores. 

Son emocionantes esto capítulos donde establece esa relación, ese pertenecer al tiempo y a la tierra de su padre, el montar todas las comparaciones en una dinámica íntima de vida y tierra. Y la muerte, también la relaciona con ese momento, con abandonar el jardín. 

Después de esos primeros capítulos, en lugar de hablar del jardín centra toda la novela en su padre, sus recuerdos, los sentimientos de niños, las vivencias que tiene durante la enfermedad, los sentimientos que le afloran. Bien al principio, pero repetitivo, al final es un ejercicio egocéntrico que no extrapola. 

Desde la mitad del libro lo he ido leyendo en diagonal.....cuenta vivencias con sus padres, la historia de Bulgaría entre padres e hijos. 

Los primeros capítulos son geniales, "la relación entre el jardinero y la muerte".

Es una relación muy afectiva la del hijo y la del padre, llena de emociones y sentimientos. Estos días estoy narrando un diario de los últimos días de mamá. Murió hace apenas un mes. Mi descripción es demasiado racional, faltan sentimientos. 

Tanto el libro de Simón de Beauvoir como este describen hechos, van describiendo todo el proceso en ocasiones de manera muy precisa, pormenorizada. Este es más una biografía del duelo, está centrado en el difunto, pero más en la relación que el autor mantiene con él.

Lo dicho, muy bien los primeros capítulos, en diagonal el resto del libro

jueves, 7 de agosto de 2025

24-02-01 Viaje a China.

 Jueves 1 de febrero. Salida desde Madrid.

Madrid — Pequín 


Por fin, después de meses de estar dándole vueltas, y de las incertidumbres que me producía este viaje, es el primero en familia en el que no participo directamente de la organización del viaje, todo lo ha hecho Carmen: el itinerario, la reserva de vuelos y hoteles, lo que vamos a hacer cada día.....con confianza, pero algo aprensivo de que no pueda funcionar. Además no es fácil, son 6 vuelos, y bastantes hoteles. 


La salida será a las 12, desde la terminal 1 a Pequin, Carmen no ha podido hacer el chequin, por la página web de la compañía Airchina. Así que lo tendremos que hacer directamente cuando facturemos. Nos lleva David, que ha estado esperando más de media hora hasta que saliéramos de casa. Todo listo. Cargados de maletas, llevamos tres grandes para facturar y otras tres de cabina...un poco excesivo, creo. 16 horas hasta Pekin, después hacia Taipei


Salimos, por fin salimos, el viaje es verdad. Junto a la ventana voy descubriendo las alcarrias...las nuevas plantas fotovoltaicas que resplandecen al sol...vamos sobre un mar de nubes más alla del caucaso se aclara...de aquí la noche hasta ver amanecer en Pekin...de ahí cambio de vuelo a Taipei.


Viernes 2 de febrero. Pekín- Taipei.

De madrugada tomamos el vuelo, hemos esperado apenas dos horas en un aeropuerto desangelado por la madrugada, sólo un café. El vuelo de mañana ya podemos ver ese paisaje de descampados y grupos residenciales de rascacielos que aparecen como rodales de setas, apiñados, cerrados entre sí. En medio el campo, naves industriales rotas, y el río helado....sensación de vacio. Hasta Taipei nubes. Aterrizamos entre pantanos, un verde exuberante. Nos revisan todo, parecen superestrictos. Dejo un par de manzanas y una naranja en un control. No aparece una maleta, en la que Mónica tiene toda la medicación. Nos la llevarán al día siguiente al hotel.


Y por fín....vemos a Carmen....teníamos todos muchas ganas, hacía cinco meses que no la veíamos...

Tomamos un tren perfecto que nos llevará al centro de la ciudad. Silencio en los vagones...todos frente al móvil, parece una vñeta distópica. El tren, en superficie entre pantanos en proceso de desecación....parece que quieren ampliar el terreno de construcción, y selvas, bosque con un follaje impenetrable, árboles, palmeras, lianas, ....todo mezclado creciendo, expandiéndose...


Llegar a Taipei al centro, a un centro comercial subterráneo...increíble cómo proliferan, con pequeñas tiendas, muchas de motivos "manga", el comic japonés. Es increíble ver la cantidad de adolescentes pululando aquí y allí, dentro de las tiendas, en restaurante, no están metidos en casa como en España. Eso sí, con el móvil entre las manos, parece que han superado a los hispanos, o que se puede aún superar la adicción. 


El hotel en una quinta planta en un rascacielos de 20. La altura de los edificios hace que compartan distintas actividades. En la tercera y cuarta un gimnasio, en la quinta, séptima y octava un hotel, despúes una empresa, arriba un centro comercial. La gestión de los ascensores llamativa, seis cabinas subiendo y bajando incansables, mientras hacemos una fila muy disciplinada para tomarlos. Todo muy organizado. 

Carmen se ha portado, ha elegido sitios baratos (ya todo el viaje nos va a salir por una pasta). Compartimos habitación, en dos camas de matrimonio, sin mucho espacio, un con el baño entre cristales. Es un hotel de viajeros jóvenes, desenfadados, que buscan muchas excentricidades, sólo una cama y un lugar dónde calentar el agua de los fideos. Lo importante será estar fuera, conocer la ciudad. Qué bien se maneja la Carmencita!


Rita, la antigua profesora de chino de las niñas, ya nos está esperando. Rita...


Taiwan — China. Febrero 24


Jueves 1 de febrero. Salida desde Madrid.

Madrid — Pequín 



Viernes 2 de Febrero. Pequín — Taiwan.

Llegamos a media mañana a Taipei. Nos está esperando Carmen en el Aeropuerto.
Nos han perdido una maleta.

Quedamos con Rita. Paseo por ciudad.

Gran mausoleo del antiguo dictador. 


Sábado 3 de Febrero. Día en Taipeo.Taiwán.

Por la mañana vamos a la casa de Carmen y su Universidad.
Quedamos con Rita y comemos.
Por la tarde vamos al edificio más alto de la ciudad.


Domingo 4 de Febrero. Coche. Vista templo……Montaña….

Alquilamos coche en Taipei…

(Dormimos en…..


Lunes 5 de Febrero. Ciudad Balneario—Parque natural—Taipei.
comida en puerto….


Martes 6 de Febrero. Taiwán — cantón 


. Cogemos el avión hacia Cantón…tempranito.

Guangzhou por nuestra cuenta

Dormir en el Guangzhou Timmy Hotel Apartment (reservado)



Miércoles 7 de febrero. Cantón—Liangian


Mañana en Cantón. (Zoo)….hasta el medio día
 A las 14,30 quedamos con el guía. Y viajamos a Liangiang…..8 horas.

Dormir en el Vienna International Hotel (reservado)


Jueves 8 de febrero,  Liangiang 


Desayuno y almuerzo en Lianjiang, moverse por el condado con el coche

Una vez que empiece a oscurecer, subirse al coche e ir hasta Guilin (6,5 horas)

Dormir en Guilin…. (aún sin reservar)



Esta mañana nos despertamos en una espléndida habitación, grande, luminosa, con la vista a la ciudad. Con grupos de torres que se levantaban al. Ícelo, junto a otra pequeñas, de tres o cuatro pisos más. Iejas, con las señales y el abandono del tiempo, Un cielo gris en una ciudad gris. La extensión hasta el horizonte.

Qué distinto de aquel pueblecito que nos dijeron las cuidadoras de María cuando nos la entregaron hace 23 años en Cantón,


Desayuno no continental sino asiático de dimsum, verduras cocidas y tortilla doblada, plegada al estilo servilleta, fuera de todo atractivo y sugerencia. Café imposible, mejor té. 


Y hemos llevado al orfanato, un complejo de. Arios edificios bajos, alicatados y con balconeras con rejas de acero inoxidable como sn todas aquí.

Nos reciben fuera, en una especie de templete de obra con tejado azul, un té en vasitos de plástico y una de las. Cuidadoras con una bolsita de papel con un regalo para María.

El guía nos traduce al inglés lo que las cuidadoras dicen en chino. Carmen algo entiende. No somos la primera familia, son muchas las que han venido antes del COVID, debemos ser de los primeros después de la pandemia. 

En el año 2000 de los doscientos niñas que había en el orfanato, sesenta dieron en adopción. Entre ellas María, nos enseñan las fotos que sacaron a la mero, y una de nosotros con ella enseñando el título de adopción. Entre ellas la cuidadora que sostenemos a María, fue directora del centro. Ahora jubilada.

La visita emocionante, algo fría por lo destemplado del día u porque nos recibieron en la puerta, fuera.


Después nos llevaron al hospital maternal donde la abandonaron. Ahora abandonado. Un edificio de cristal, destartalado junto a una calle con mucho tráfico y ruidosa. ¿Dónde la abandonarían? En la calle junto a la puerta? Junto acion a la pared? El último lugar donde posiblemente su madre la vio. Me pareció el lugar más emocionante. A continua Ivón fuimos a la.  Comisaría . Un sitio algo anodino, aún cumplía su función. Frente al edificio coches de policía mal aparcados y aparentemente sin actividad. Sería, después de inspeccionarla donde la mandarían para dar fé del abandono, antes de llevarla al orfanato. Un recorrido….hospital…comisaria…orfanato, que pudo recorrer solo en unas horas. 


A continuación, andando, nos acercamos a un mercado “de abastos” repleto de puestos de verduras. El guía nos estuvo enseñando aquellas que no conocíamos, incluso nos mostraba las que estábamos comiendo estos días…sin saber su nombre. El mundo de las hortalizas en China parece infinito, y muchas con colores y formas que no llegamos a conocerlas en Castilla.

Antes de llegar al mercado en unos puestos que daban a la calle pudimos ver como tenían palomas y gallinas, como algunos iban con la moto a comprar, las decapitaban en el momento, y las desplumaban (curioso término que utilizamos…..). También con las palomas, María y Carmen se quedan muy impresionadas por el proceso.

Junto a estos comercios también uno de licores, de todo tipo de ellos, elaborados manualmente, desde arroz, vino, cerezas…jingen.( las semilla con forma humana como había leído en algún libro sobre brujas…..) Probamos y degustamos….


Dentro del mercado, de pasillos anchos y donde circulaban motos tocando continuamente el claxón, la sección de Pescado también nos llamó la atención y estuvimos mucho tiempo recorriéndola….peces y peces, calamares, pulpos, gambas (en todas sus subespecies). También había otra sección de pescado seco, que vendían en bolas as de plástico….ya lo habíamos visto en los puestos callejeros de Taipéi donde incluso probé el calamar. 

También la sección de carne, con todo tipo de animal expuesto, decapitado y despiezado…no tiene nada que ver con nuestros super donde encontramos todo higiénicamente contenido y disimulado. La vida y la realidad expuesta tal y como es.


A la salida, una calle llena de adornos par el año chino, al día siguiente veríamos como adornan todos las casas con rótulos en cartulina y bastones de incienso. Curioso los puestos donde estaban expuestos la imagen de los líderes. La imagen de Mao omnipresente, y la del actual presidente, con el gesto de padre bondadoso que atiende a mis súplicas. 


Saliendo fuimos a buscar el coche, y mientras esperámos, en el caos de un atasco contemplamos como se atajan los caminos, como motos y coches recorren las aceras para evitar el semáforo. Es curioso como se saltan las normas y buscan alternativas inimaginables en occidente. Quizás una visión empresarial que es capaz de mirar más allá, y encontrar atajos donde los demás esperamos pacientemente nuestro turno. 


La comida nos llevaron a un restaurante típico, muy local, pero co una gestión muy occidental. Muy eficaces, muy rápidos, muy atentos….pero el local estaba frío como el polo, todos comiendo con cazadoras y plumas. Con enormes equipos de aire acondicionado….me imagino que sin bomba de calor y preparados para el verano. Por supuesto la puerta abierta de par en par. Quizás por eso la bebida para comer sea el te…al menos estás caliente por dentro.


Esto de las puertas abiertas a pesar del frío también es común en lo hoteles, en las tiendas…todo tiene que estar abierto. Curiosamente cuando hemos visitado un pueblecito, el salón (salón porque es donde está la televisión encendida) está en la planta baja, también con las puertas abiertas…y las personas con el abrigo puesto. Debe ser un tema cultural, frente a nuestras casas con la puerta cerrada intentando mantener el calor. Pero en este sentido tambíén llama la atención que casi todas las casas estén llenas de rejas, incluso en los pisos de las torres de 30 plantas. Todas con el balcón enrejado y las ventanas también, aunque por dentro del cristal. Y no es algo que determinan las constructoras al edificar las casas sino  que cada cual  pones su reja (eran todas diferentes entre ellas). Eñ abrir el espacio familiar en los pueblos y cerrarlo en las ciudades tenrá algo de cultural que no soy capaz de entender. 


Parece que comen deprisa, casi sin bebida, sin diferenciar primeros, segundos o postres…todo mezclado, todo junto en la mesa….y todo rápido. Que cultura tan diferente a la nuestra. 


Después volvimos al hotel y recogimos las maletas para hacer el trayecto a la siguiente ciudad. Un paisaje precioso de pequeñas colinas con lagos y casas rodeadas de huertos…lástima que enseguida oscureció y no pudimos ver más.


En ese tiempo estuve leyendo….Celama de Luis Martin Gil lo acabé….me encató su lectura. Ha sido todo un descubrimiento este premio Cervantes. También leí “los suicidios del fin del mundo” de la argentina Leía…., muy bien, lo he conocido estos últimos días en EL PAÍS, pues venían distintos artículos suyos…especialmente uno de Millas. 


Sobre las 9,20 llegamos a …….,  esta vez el hotel lo había elegido la agencia. Habitaciones fantásticas. Salimos a dar una vuelta a una ciudad que ya desde la furgoneta habíamos visto muy animada y llena de tiendas. Y efectivamente toda ella con decoración en rojo y farolillos, y cientos de luces de colores, carteles luminosos….deambulamos por tiendas de marca con precios españoles, hasta salir a pasear…comimos por la calle, en puestos ambulantes, abundan por todas partes. Todo tipo de fritos de carne y pastelitos, una delicia. Al fina para que María comiera algo…ya habíamos tenido el percance de Cantón, acabamos en el Mcdonals…María sólo tomo patatas fritas y un helado,…y yo me zampé dos whats de pollo picantes como el diablo. 


Viernes 9 de febrero. Guilin. CIudad de las colinas.



Desde que nos despertamos y pudimos ver lo maravilloso de la ciudad, como estaba entre colinas puntiagudas, inexpugnables….la visita del día iba a merecer la pena. 

Conocimos a la guía, una señora en los cincuenta, delgada con una gorra de visera de la que no se desharía durante todo el día, pelo negro tupido, brillante, casi parece una peluca. Viene de un pueblo pequeño, de doscientos habitantes…dón todos se llaman Tau, como ella. Encantadora, vivaracha, ocurrente, no para de contar describir todo lo que vamos viendo. 

Primero vamos a coger un bar con que nos llevará por el río …..que recorre las montañas que estamos viendo. Nos deja en un pueblo pequeño, al principio como tanto otros, repletos de tiendas, incluso con otro mercado…pero al final aparece una calle empedrada de casas tradicionales que están preparando la fiesta del año nuevo chino. Retiran los carteles antiguos que desean felicidad, los queman y colocan otros nuevos. Todas las casas atareados en despegar y pegar. Esta noche será la noche de la gran celebración, y preparan la fiesta. En las mas adelantadas ya han colocado un altar frente a los portales. Las casas tiene un acceso que parece una puerta de garaje, amplio, donde vislumbramos la televisión y el tresillo. Algún niño con el móvil, y los adolescentes todos, mientras los mayores están trajinando preparando la cena. El altar, una mesa baja, con tres vasos, tres platos frente a una fuete donde hay un pollo desplumado, ¿cocinado¿ , con algún adorno en la cresta y en el pico. Junto a la fuente en un lado un plato de arroz y en el otro unas frutas…mandarinas, la fruta del dragón,  manzanas…. Y frente a la mesita otra más pequeña donde hay un recipiente de arena donde hincan varillas de incienso….un homenaje a los muertos…no nos lo dejan fotografiar.  


En medio de la calle un artesano, en una nave grande dibuja “montañas flotantes” y  abanicos, muy bonitos. Al final compraremos un abanico para mi madre. Hemos mirado varios, y el pintor nos ha hablado del significado de las imágenes, también lo que hay escrito sobre ellos. Es caro..260 yuca es, unos 36 euros. 


Más adelante otra tienda con libros usados…encuentro varios “libros rojjos”, donde Mao reflejó los principio de la revolución, y que todo buen comunista debía llevar junto a él. Hay varios pequeños, como pequeños misales, usados, desgastados, rotos, desteñidos, ….como uno por 50 yuanes, como 7 euros. Me gusta pensar que es un libro que ha llevado durante décadas junto a así un campesino, acompaándole todos los días. 


Al final de la clalle, el embarcadero. Un sitio con una magia especia. La calle llega a una balaustrada donde se ve una pequeña laguna que no es más que un remanso del río. En frente una pórtico donde comienzan unas escaleras que bajan al embarcadero. Al Nivel de la calle un templete que se adentra, y otro templo algo retirado. Unos enormes ficus bordean la escena…parece un paisaje estriado de una película del “libro de la selva”. En el ficus que está junto al templo las ramas más bajas están repletas de cintas de coló rojo escritas, son deseos. Los bate el viento con una brisa suave. 


Embarcamos en “unos juntos” a motor. Un motor agrícola, al que han colocado una pértiga que acaba en élite, y otra a la base del motor que hace de timón. Los juntos grandes, de plásctico verde, con protecciones de neumáticos usados. Una tordilla con chapa y estructura de acero inoxidable. Dos filas de bancos de madera, y una silla para el barquero. Nos sube río arriba junto a la orilla con menos de medio metro de fondo y con una corriente respetable. El paisaje es delicioso, junto al río aparecen decenas de montañas picudas cubiertas de un vejetación oscura.  Látima que sean las 11 y tengamos una luz muy plana. Hace frío, vamos embutidos en ropa, y con las manos heladas. La guía en el banco  detrás nuestro no deja de comentarnos y responder a nuestras preguntas. Junto a la orilla mujeres lavando ropa, y limpiando verdura. Las lavadoras y los fregaderos de aluminio parede que no han llegado a algunas casas. 


El trayecto que recorremos, no corto, acaba en una barcaza flotante donde nos recibe un perchero enorme de ropas tradicionales chinas, unos individuos con cámaras al ristre, que explotan el tema de los disfraces, detrás en una mesa alargada una docena de impresoras, un ordenador que teclea una adolescente de uñas adornadas con ribetes dorados. Cuando la guía me saca una foto con María, una chica aprovecha para sacarnos una foto. Al rato nos la imprime y al final cargamos con varias. El sitio, la barcaza, parece reflejar lo que estoy viendo en china,  espacios pobres, sucios, con personajes desubicados que manejan tecnología y la aprovechan. Es como si la generación de mis abuelos conviviera con la de mis hijos.

La vuelta, río abajo, la hacemos rápido. Con frío y algo de hambre pedimos a la guía tomar algo, nos ofrece una heladería en el pueblo. Un local grande, “moderno”, con máquinas y mostradores vacíos que atiende una par de chicas aturdidas. Le pedimos, desde la carta, chocolate y té. Tenemos que pedir que nos lo calienten…está frio como el local, que a pesar de tener unos equipos de aire acondicionado enorme en el techo sigue teniendo la puerta abierta y las dependientas nos sirven con plumíferos. 


Antes de seguir el recorrido del día nos ofrecen acercarnos al pueblo a sacar dinero, se lo había pedido antes. No es tarea fácil esto de tener efectivo. La tarjeta de crédito en los locales no me sirve, tampoco la aplicación del móvil para pagar y en muchas ocasiones tengo que hacerlo en efectivo. El guía anterior nos hizo un comentario sobre como china se está cerrando cada vez más. Es más fíficl para los turistas. Para nosotros el tema del cambio y el dinero, junto con las conexiones en el móvil que están siendo un tormento.No funcionan, y parece que es algo aleatorio que vaya o no.  No consigo sacar….más tarde podré en otro cajero. 


El recorrido que hacemos con el furgón por una carretera sinuosa, plana, en un valle bajo las montañas picudas es delicioso, son pequeños valles con arrozales, junto a un río, y pequeños pueblos que van alternándose en valles perpendiculares. Paramos y damos un paseo junto al río…y rentó a grandes cañas de bambú….por fin, lo he leído infinidad de veces, he oído el sonido que el bambú hace al mecerle el viento. Un crepitar que parece lluvia, un palme Teo de varillas huecas de sonidos graves.  Una delicia. Nos encontramos con una pequeña casa de un campesino que bajo un emparrado, junto al huerto corretean las gallinas y unos cachorros gordezuelos que intentan amamantar de una madre agotada…parece que han heredado el volumen del padre, y ya han consumido a la madre. También gallinas y ocas despreocupadas. Junto al río el campesino trajina con una red junto al río. Con una agilidad circense salta sobre una desportillada balsa de varas de bambú que manipula de manera sorprendente. Carmen y María no han dejado de jugar con los perrillos y las gallinas. Volvemos al coche para comer. 


Es la víspera del año nuevo chino y no nos es fácil encontrar un local abierto. Al final después de varios intentos encontramos uno junto al río, al sol, contemplando las montañas, y a una mujer a que lava la verdura que trae de su huerto, al otro lado de la carretera. SErá la verdura que comamos.  La comida con la guía es muy agradable. Nos explica y cuenta todo, es cuando nos habla de su familia y su pueblo. Una mujer de una aldea de 200 habitantes que consiguió a base de esfuerzo aprender inglés y prosperar. Parece que estar con nosotros le trastoca su vida familiar, está continuamente recibiendo mensajes. Falta el ama de casa en un día señalado. 

Pruebo caracoles chinos, Tuo me enseña a comerlos. Primero aplastar el relleno de carne que tienen para después aspirarlo. Ruidoso pero delicioso. 


El final la tarde consistirá en subir 800 escalones a la montaña de la luna. Una montaña picuda que en mitad de cumbre tiene un  gran orificio ovalado. Estuvo Kisinger en su famosa visita a China en los años 70.  Una subida bastante empinada, entre losas y escalona es de caliza, que después de los años se rompían y desencajaban. Junto a rodadles de bambú de 5 o 6 metros de ancho, impresionantes sus varas, y como su base está entrelazada. Las vistas desde arriba preciosas. Con la suerte de ir en un momento en que la luz las iluminaba en tonos anaranjados. Debajo del arco de piedra un mirador sobre el valle. Y fotos muchas fotos….Al fondo ha noroeste divisamos el funicular que  sube sobre una montaña, con una gran estructura en la cima…junto a un puente entre dos picos…..¿el. Puente de cristal?


Ya de vuelta nos avisan de la cena en el hotel. Parece que todo el personal han estado preparándola para nosotros. No nos llegamos a enterar muy bien de en que consiste. Nos llaman diciendo que la comida está lista. Cuando llegamos nos estaba esperando todos los empleados frente a una mesa repleta de platos diferentes.  El comedor frío y la comida fría….va siendo un clásico.  Todos comen y parecen disfrutar de la comida…nosotros no llegamos a acertar con ningún plato.  Se han pasado todo el día cocinando, así lo hemos visto por la mañana cuando salíamos estaban amasando, y por la tarde cuando hemos llegado, seguían preparando otros platos.

Cuando hemos llegado todos nos hemos puesto a comer, cogiendo de los platos que estaban en el centro y llevándoselos a un cacillo donde comen. No han tomado de muchos platos, sólo de algunos. A los veinte minutos han aparecido otros clientes por la recepción y se han levantado las tres chicas que estaban comiendo, han desaparecido. Seguimos un tiempo comiendo con un gerente del hotel y con el conductor, de vez en cuando levantaban la lata de cerveza y brindaban. Al poco tiempo han comenzado a fumar, sin nosotros saberlo es como si hubieran acabado ya la cena. Hemos continuado en la mesa mientras veíamos la televisión, el programa especial de fin de año. Algo parecido a una gala española más multitudinaria, en un gran teatro. Donde cantantes cómicos, e imágenes de la celebración en distintos puntos de china se iban alternando. Muy del partido. Era la primera cadena china. 

Carmen hablaba chino con ellos, y nosotros, Monica, María y yo asistímos impasibles a la televisión y contemplábamos los platos de comida con cierto desagrado….al final la comida fría, muy picante, y troceada no es nada apetecible. Salgo con María hacia el Mcdonals, no ha comido nada, y yo tengo la sensación de que tampoco. Es una pena la cantidad de comida que hemos dejado sobre la mesa, con platos sin llegar a tocar. No lo llego a entender, aunque Carmen dice que dejar comida es signo de abundancia, y que da buena suerte. 


En la calle, la gente pasea, no es una celebración al uso, en Madrid habría más lío, y la fiesta sería más en las casas o en locales. Subimos a la primera planta del Macdonal´s y desde allí vemos ese deambular entre puestos callejeros mientras se sacan fotografías al lado del lago….son las 11 de la noche. De vez en cuando una traca de petardos, que siempre parece venir del mismo sitio. 


Día 10 de febrero, Sábado. Guillin (Ciudad de las colinas)-Fenghuan.

 (10 de febrero; AÑO NUEVO CHINO)

Desayunar muy temprano en Guilin.

Subir al coche y comenzar el viaje Guilin - Zhangjiajie (8 horas)

Parada 1: condado de Fenghuang

Parada 2: (+ 2 h en coche) Furong Zhen

Noche en Furong Zhen



Salimos a las 9,30 de la mañana, desde el principio nos dicen que en lugar de durar el viaje cuatro horas durará seis por el estado de las carreteras. Hace dos días cayó una enorme nevada sobre la carretera y h hecho que algunas autopistas estén más restringidas. El atasco llego a durar un par de días. Nos vamos a encontrar los ármeles llenos de basura de los coches que estuvieron esperando..


La ruta, hoy viajamos de día y podemos ir disfrutando más el paisaje, discurrirá por una cadena montañosa con montañas de fuertes pendientes, y pueblos diseminados aquí y allá. No vemos por el campo infravivienda, o situaciones de abandona, sino todo lo contrario. Vamos recorriendo pueblos que parecen estar recién levantados, con construcciones nuevas, y en cada uno de ellos las casas en un tono de color diferente formando pequeños núcleos desordenados, no aparecen como aquellos “pueblos de reconstrucción” perfectamente alineados y con casas idénticas. Aquí la construcción es la misma, los mismos tejados, colores de los edificios pero desordenados…tal y como va surgiendo un pueblo.


Ya casi a punto de llegar FEnghuan…comienza el caos. Un atasco descomunal con coches que cambian de sentido para evitar el atasco. Seguimos por una ruta alternativa, sin cruzar un tunel atascado. Después de media hora de atasco por lo que parece una sola calle, llena de puestos de comida, llegamos a un aparcamiento donde nos espera el guía. El chofer nos deja en la misma calle, nos acercamos andando al hotel. 


Los hoteles en los que estamos pernoctando tienen todo el mismo perfil. Halles enormes, siempre con la puerta de la calle abierta, fríos, nada acogedores, y las recepcionistas con abrigos o plumas. Las habitaciones, en cambio, magníficas; amplias, llenas de detalles, con cuartos de baño modernos y duchas espaciosas. En este hace bastante frío. Todos tienen la característica de que el aire caliente está encendido con la ventana abierta. 


Como hemos llegado tarde, son las cuatro y media, y no hemos comido, lo primero que hacemos es acercarnos a un restaurante. La comida, primer criterio lugar caliente, es incleible como todos los restaurantes tienen las puertas abiertas, y se come con bufanda y plumífero….increíble. Elegimos un restaurante soleado, se está a gusto. La comida es donde nos equivocamos, nos traen un bol de pollo que se calienta y hierve. Los trozos minúsculos son imposibles de comer, al final como tomando el caldo del guiso y mezclándolo con arroz. Otra alternativa.


La ciudad nos sorprende. Vamos a un río que la cruza y a ambos lados hay edificios de cuatro altura de madera, apoyados en postes junto al río. En la orilla, en los puentes, en cada recoveco hay centenares de lugareños vestidos con trajes tradicionales haciéndose fotos. Hay tiendas que alquilas los trajes, maquillan a los usuarios, y un fotógrafo les hace un reportaje. A centenares. Es el negocio de la ciudad, fotografiar con trajes de época en el escenario del pueblo. Mujeres, hombres, niños, niñas, ancianos disfrazados. Cambio de objetivo, el del …… y me dedico a hacer fotos de todos ellos. Primeros planos con sus mejores gestos frente al fotógrafo profesional. Gestos delicados los de ellas, agresivos y belicosos los de ellos.; los niños inocentes con carantoñas aprendidas. Es el festival del disfraz. Paseamos por la orilla hasta tomar un pequeño barco, mayor que el de …… en este somos unos 15 los pasajeros, al ras del río y frente a las casas que se van abriendo, el espectáculo delicioso. 

Después de desembarcar, y “tomar el mejor café de la ciudad” que no llega a ser tal, aunque el precio si lo es, paseamos por las callejuelas, un sabor vetusto, apenas restauradas, que van cambiando las tablas podrídas. Un sabor de autenticidad, aunque todo lo que nos rodea es muy turístico. Tenderetes de comida, de bisutería, de recuerdos….todo en un bullicio y arrullados por una masa que nos lleva como el propio río. “China es siempre así” nos dice el guía, a pesar de que estemos en la fiesta de principio de año, y que venir a este pueblo en el año del Dragón de suerte….siempre está atestado.


Un paseo de más de dos horas por las orillas, callejas, y tienda has que se van alternando. Nada que comprar y mucho que ver, es lo habitual de estas visitas. Es curioso solo hemos comprado “como capricho” una traje para Pincho. Muchas fotos, muchos gestos robados. 

En la cena no arriesgamos, vamos a un puesto de nugels, fideos. Y después a un restaurante, conde complementamos la cena con bebida y un par de platos, a quí no hay problema de traer comida de otro local. También compartimos mesa redonda y giratoria con otra pareja. 


María, que apenas ha cenado, decide irse al hotel, pasando antes por una tienducha donde venden comida. ¡Ella sola! Aquí en China….vuelve riéndose de como le han tratados los “viejitos” de la tienda creyendo que era china. No hemos tenido muy buena suerte con el hotel. La ducha sale fría, y hace bastante frío en la habitación a pesar de haber dejado toda la tarde encendido la bomba de calor. 


Día 11 febrero. Fenghung—Parque Nacional de Zhangjiajie.


Mañana y desayuno en Furong Zhen

Al coche e ir a Zhangjiajie (3 horas)

Ir al Parque Nacional de Zhangjiajie

Teleférico hasta la montaña Tianzi

 Regresar y dormir en la ciudad de Zhangjiajie



Salimos pronto con el coche..9..30. Y en un viaje de cuatro horas, ahora con nuevo conductor, con el mismo modelo de coche…….., pero de una gama inferior, mucho más cómodo porque dejaba más espacio. Y con el nuevo guía………..Un chaval de 31 años con gafas de botella de baso con una chaqueta caqui que le acompañará durante estos próximos cuatro días (creo) y una gorra de visera ocre, pero un muy buen conocedor de todo lo que le preguntamos, aunque a veces….pregúntame lo que quieras que yo te contesto lo que me dé la gana”


Día 12 de febrero. Montaña de Zhangjiajie.

• Bajar la montaña poco a poco

• Día día en la montaña.

• Regresar y dormir en la ciudad de Zhangjiajie


Andando desde el Hotel vamos a la entrada del parque. Parece un auténtico parque temático. A pesar de la gente que hay todo es muy fluido, y rápidamente cogemos los autobuses, que en 20 minutos nos acercan al primer teleférico• 18 minutos en el aire a una altura considerable, entre picachos y las promotorios de rocas fantásticos. Arriba otro autobús.




Día 13 de febrero. Montaña Tianmen y ciudad. 


Desayuno en Zhangjiajie

Montaña Tianmen (el teleférico más largo del mundo)

Cueva de Tianmen, etc.

Regresar a Zhangjiajie

Por la noche, coger el vuelo de regreso a Guangzhou (el coche se queda en Zhangjiajie, si es posible)

VUELO CZ3382 SUR DE CHINA (22,50h - 00:40h Zhangjiajie Hehua - CAN Guangzhou)

Noche en Cantón


CAMBIAMOS DE PLANES. Parece que las colas van a ser monstruosas y tampoco nos apetece meternos en una borágien que creemos que ya tenemos aprendida. La idea es a la ciudad y desde allí coger el teleférico. Pero serán dos horas de colas (después cuando pasamos cerca, vemos que efectivamente es así o mayor la cola que hay que tomar…..

Hemos dicho al guía que preferimos que nos lleve a un pueblo muy tradicionall de la zona por la mañana y luego por la tarde hagamos compras en la ciudad.


Nos lleva a una ciudad detrás de la “Montaña sagrada”, de “La puerta del cielo”. Un pueblo destartalado entorno a una carretera que la cruza. Dejamos el coche en una pequeña plaza junto a la comisaría y el ayuntamiento. Junto al ayuntamiento, donde aparecen en un cartel todos los que lo forman, con sus cargos y su curriculum. Todo por el pueblo y para el pueblo. El guía nos explica el organigrama, como está todo determinado por el partido comunista que es quien elige a los cargos, “el nunca ha votado”….ni el colegio para elegir el delegado, la autoridad viene impuesta desde arriba. En otro cartel vemos el organigrama del pueblo y como cada concejal controla a un grupo de colaboradores, que a su vez son responsables de distintas familias….aparecen los nombres de cada familia. Es un control ideológico completo. Sorprende en nuestros tiempos.

El pueblo esta repleto de viejos y de niños (estos días por el año nuevo hay vacaciones escolares) Parece que los adultos están trabajando en la ciudad próxima, Zhangjiajie. El mercado vacío, no es día de mercado. En las traseras de la carretera están construyendo pequeños chalets de dos plantas, con una pinta fantástica, parece que es el esfuerzo del gobierno por mejorar la vivienda de la gente, no encontramos infravivienda, todas muy dignas.

En el viaje, por la carretera, he ido viendo poblados homogéneos, el mismo tipo de construcción, los mismos colores, todo “muy al unísono” muy estandarizado, parecía que se querían quitar todas las  “divergencias”. Pero las casas son muy dignas. Aquí las vemos directamente. Parece que en los bajos hay una gran cochera, con puerta de cochera que hace de comedor-cocina-sala de estar, muchas decoradas con carteles maoístas de la revolución. Donde aparece Mao cabalgando junto a un grupo de jinetes o en pose trascendente mirando al horizonte. Más atrás casas por construir, las vacaciones por el año nuevo también afectan a los obreros.


En la calle, un cúmulo de comercios, de restaurantes a medio construir que comparten cocina y comedor, todo muy precario, nada parecido a lo que hemos visto en las ciudades. Pero con una sensación de “emprendimiento”, cada uno se busca la vida como puede. Junto a la carretera imágenes del pasado: descabezando pollos, quitando las plumas en agua hirviendo, cocinando en un gran perolo… se combina los nuevo y lo viejo. Ya tantas veces comentado: parece como si vivieran juntos la generación de mis bisabuelos y mis biznietos….un contraste de cultura y de progreso sorprendente. 


Al final no acabamos en el restaurante más elegante, sino que caemos en un garaje alargado, donde una mujer va cociendo dimsum, friendo verduras, carne y fideos en un wok. El encanto son los niños, dos críos de menos de tres años que corretean entre los comensales. Es lo que ha llamado la atención a mis hijas. Una abuela que cocina, mientras su hijo y su nuera atienden a las mesas, y los nietos en una poltrona comen y ríen. Todo muy familiar.  La comida exquisita…parece que nos gusta lo natural. El guía se acerca a otro local para comprar la bebida. 


Por la tarde plan de tienda y centro comercial en Zhangjiajie, acompañados por supuesto por el guía. 

Paseamos la ciudad...una ciudad atestada, llena de rascacielos, de locales comerciales.

Le pido al guía ir a una tienda de bicis...."total estábamos dando vueltas sobre nosotros mismos...." más tiendas...y más puestos de comida callejera.

En una tiendecita junto a un parque encontramos una tienda pequeña llena de pergaminos, rescatamos uno aparentemente antiguo (que ahora tenemos en el salón)...también medallas e insignias de la época de Mao. 


La tienda de bicicleta resulta ser un tugurio con bicicletas de niños, en un garaje. Cenamos en la calle, ya le hemos cogido el aire boles de arroz y fideos con todas las verduras imaginables que nos hacen directamente a la plancha. 



Día 14 de febrero. Guagzhou — Regreso a España


Mañana en Guagzhou y por la tarde vuelo de regreso a España.



Día 15 de febrero. Madrid.





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. DÍA UNO (6 de febrero)


Guangzhou por nuestra cuenta

Dormir en el Guangzhou Timmy Hotel Apartment (reservado)


2. DÍA DOS (7 de febrero)


Alquilar un coche al mediodía (aprox.)

Conducir hasta Lianjiang, Guangdong (4,5 horas de viaje) y pase la noche allí.

Dormir en el Vienna International Hotel (reservado)


3. DÍA TRES (8 de febrero)


Desayuno y almuerzo en Lianjiang, moverse por el condado con el coche

Una vez que empiece a oscurecer, subirse al coche e ir hasta Guilin (6,5 horas)

Dormir en Guilin…. (aún sin reservar)



4. DÍA CUATRO (9 de febrero)


Desayuno y visita a la ciudad de Guilin.

Dormir en Guilin (aún sin reservar)


4. DÍA CINCO (10 de febrero; AÑO NUEVO CHINO)


Desayunar muy temprano en Guilin.

Subir al coche y comenzar el viaje Guilin - Zhangjiajie (8 horas)

Parada 1: condado de Fenghuang

Parada 2: (+ 2 h en coche) Furong Zhen

Noche en Furong Zhen

6. DÍA SEIS (11 de febrero)


Mañana y desayuno en Furong Zhen

Al coche e ir a Zhangjiajie (3 horas)

Ir al Parque Nacional de Zhangjiajie

Teleférico hasta la montaña Tianzi

Caminar por la zona

Dormir en la montaña (aún sin reservar)


7. DÍA SIETE (12 de febrero)

• Bajar la montaña poco a poco

• Día día en la montaña.

• Regresar y dormir en la ciudad de Zhangjiajie (aún sin reservar)

8. DÍA OCHO (13 de febrero)


Desayuno en Zhangjiajie

Montaña Tianmen (el teleférico más largo del mundo)

Cueva de Tianmen, etc.

Regresar a Zhangjiajie

Por la noche, coger el vuelo de regreso a Guangzhou (el coche se queda en Zhangjiajie, si es posible)

VUELO CZ3382 SUR DE CHINA (22,50h - 00:40h Zhangjiajie Hehua - CAN Guangzhou)

Noche en Cantón


9. DÍA NUEVE (14 de febrero)


Mañana en Guagzhou y por la tarde vuelo de regreso a España.


#a_proposito


Onfray, Michael. Teoría del viaje.