jueves, 29 de mayo de 2025

25-05-26 Ruta en bici.

 Estos días estoy torcido, frustrado. No sé muy bien porqué. Me da la sensación que me surge desde el martes. Estuve con Juan Carlos dando una vuelta en bici. Estuvimos en Valdepeñas de la Sierra hasta el pantano del Vado...entre las jaras, pinos y pizarras de la sierra pobre. El valo expléndido, a tope, no le cabía un litro más, desaguando por la base, pero bien podría por la zona superior. 

El paseo lleno de flores, la primavera e vixuberante. Disfruté del día, lástima que la cámara se me quedara sin batería, no es la primera vez que me pasa, tengo que llevar varias. Al final con el movil, no es igual, o mejor, con mi móvil. 

Me sentí bien, y eso que no he montado nada este invierno, pero hace una semana hicimos la Morcuera, y hoy con esta parece que me voy entonando. Disfruto de estar en la bici, es un sentimiento muy poderoso, que me carga de energía. Estuvimos desde las 11,30 hasta las 7,30 de la tarde. Juan Carlos va especialmente lento, parece que este invierno, con las lluvías no ha hecho mucho ejercicio, y le veo más torpe, se me ha confundido en varios caminos. Y cada día más cerrado, más hermético. 

Tenemos como perspectiva hacer una ruta de cuatro días, y no sé si es por verle tan bloqueado se me tuerce el caracter. El año pasado, después de la ruta de Santander-Murcia vine en esta misma actitud. Pero creo que es muy importante para él. Además, ayer para mi, no fue especialmente traumático. Sabía a lo que iba. Me paré, saqué fotografias, disfruté del paisaje me sentí cómodo...es un enrabietarme sin justificación. 

Tengo que cambiar de ruta, íbamos a hacer una por la montaña palentina, pero es dura, y mal indicada. Necesito hacer una fácil para él, no demasiado exigente de fuerza ni de orientación. 

Brines, Francisco:; Entre dos nadas, antología poética consultada

 

El segundo de Brines y me sigue encantando. Un descubrimiento tardio de este premio Cervantes.

La introducción muy bien, su vida es el reflejo de su poesía, y especialmente el espacio donde ha ido entretejiendo sus versos. 

Me gusta especialmente que sea de La Oliva, junto a Denia. Allí fuimos una noche después de la playa Mónica y yo. Un lugar mágico, increíble, un pequeño valle entre montes de pinos, y al fondo el mar, una finca de naranjos, una casa tradicional valenciana en medio del valle. Olor a azahar, la última hora del día entre tinieblas, luces tintineando en el valle. 

De este libro de poemas, elegidos por el autor y por otros, va presentando selección de distintos poemarios. el primero:

Brasas.

Es un canto a ese valle, a la tierra, a la naturaleza y a la muerte, a la desaparición. Me sorprende que un poeta en ese momento tan jóven habrara de como nos íbmos a difuminar y perder. Como describe en esa casa el jardín, el atardecer entre sombras, la excurión de unos niños por esos montes de pinos....y al fondo el mar, repleto de velas blancas. 

La materia narrativa inexacta.


25-03-14 La biblioteca de Pinilla


 Estos día estoy organizando la biblioteca de Pinilla, y cudiosamente le estoy dando un sentido que me está revolviendo. En principio eran libros importantes, representativos de mi vida...pero al ir seleccionandolos estoy haciéndolo en aquellos libros que me han marcado a lo largo de todos estos años, desde que era un chaval hasta ahora. La pregunta sobre qué libros debía seleccionar ha ido perfilándose...los más importantes...los que me gustaría volver a leer...los que más me han marcado, los que han sido referencia. 

También tiene un elemento mítico.”Aquellos libros que me acompañarían hasta el final”. Imagino un funeral vikingo en el que lanzo que me despido cargando una barca con estos libros que han sido mis compañeros durante todos estos años. Los que de alguna manera me han formado,me han configurado como persona. Los más importantes, que reflejan también las aficiones que he tenido, pájaros, rapaces, las guías de viaje que he utilizado…todos esos referentes.. El final sería mezclar mis cenizas con ellos. Hacerme con ellos. Un final épico. 


jueves, 22 de mayo de 2025

25-05-05. El argos en el varadero

 Por fin, después de dos intentos fallidos hemos sacado el barco. Además esta ocasión era bastante especial, y que la última vez, cuando lo íbamos a votar, aparecieron unas ampollas muy sospechosas que parecían ósmosis. Parecía que el barco no estaba completo, o que siempre estaba ese “cáncer” latente. Era importante averiguarlo.

Desde el primer momento que lo sacamos supimos que eran unas ampollas que se producían encima del gelcoat, junto a la fibra de vídrio en las capas de pintura que el barco había ido recibiendo en estos años, era cuestión de lijar, desgastar las capas superficiales, y empezar de nuevo. Así lo hemos hecho. Pero la operaión ha sido peliaguda porque lijar esas capas ha sido difícil. Al final contrataos a un chaval colombiano, empleado, a veces, de Mamadú, El jardinero senegalés que tenemos en Altea. Felipe era su nombre. 

Felipe ha sido un referente en toda esta operación. 

Animoso,divertido, charlatán. Un tipo de treinta y dos años con un  perfil “limite”. Muy desinhibido, que decía cualquier cosa que se le ocurría.  Pero muy currante. Ha lijado toda la parte inferior del barco, en una posición de agachado, casi tumbado muy incómoda. 
La única pega es que había que recogerle y llevarle a Calpe, al final del pueblo, en la playa de levante…y atravesar Altea, Toda la operación la hemos hecho en el Varadero del Altea.
Con una vida completamente diferente a la mía. Es otra realidad. Vive al día, no ahora, no hay mañana….y está tranquilo, es disfrutón. Ha sido un descubrimiento. Ültimamente he tenido encuentros muy “sabrosos” con inmigrantes. Con un peón que me envío Jose a Lupiana, colombiano también. Una vida que hace que nos sintamos absolutamente privilegiados. 

Este año “la varada” ha ido especialmente bien. Otros años parecía que estaba al límite de tener algún conflicto con Carlos. También ha sido bastante especial. Lo sacamos un lunes, que coincidió con el gran apagón, como no podíamos trabajar con la lijadora decidimos coger el barco de Marga y salir a navegar. Una tarde preciosa con el Sibius, con sensaciones encontradas, hacía más de un año que no lo cogía. 
Carlos estuvo implicado con la “lijada” hasta el miércoles 30 de abril que se fue a Alicante a pintar el piso de Andrea….le tiene subyugado…Yo me quedé con Felipe, y estuvimos lijando hasta el sábado. Felipe se dió gran paliza, yo estuve tapanando agujeros con masa de epoxi, bastante laborioso, parecía que el barco tenía el casco lleno de eccemas, que iba rellenando y lijando. El sábado por la tarde ya le dimos la primera capa de epoxi a todo el casco. por la tarde la segunda (esa noche Mónica quedó con los Cano, y cenamos juntos en Campomanes). El domingo por la tarde, me iba a ir pero estaba Diego-sobrino y Mónica se fue a Madrid con él. Aproveché a quedarme…si Carlos no aparecía el barco estaría más días en el varadero y la factura iría a subir, era mejor asegurar. Carlos me echaría una mano el martes con la patente.

El que estuviera yo sólo y me diera esa currada estuvo bien porque me “compenso” con Carlos. Él está todo el año muy implicado y yo nada.  E año pasado cuando hicimos la varada se fue creando cierta tensión, un poco porque seguir continuamente sus indicaciones














Pascal Chabot,Tener tiempo: Ensayo de cronosofía.

Tener tiempo: Ensayo de cronosofía    (Video de Youtube)

https://www.youtube.com/watch?v=yu71SsF_i_g


Leo poco, y menos ensayo. A raíz de escuchar varios videos en este canal, que me han parecido muy interesante. Se me ha ocurrido la idea de intentar redactarlos yo, depués del resumen que hace  Claudio Álvarez Teran. Un profesor de instituto argentino que hace unos resúmenes sencillos y claros.
Dada mi incapacidad al olvido y al desacerme de lo que voy oyendo y aprendiendo, una manera de retener y reflexionar sobre lo que escucho es escribirlo. Esta es la idea. Escuchar, y a la vez ir escribiendo, para retener, y hacer mio el resumen. 

Vivir, es fundamentalmente tener tiempo, disfrutar del tiempo. Para Séneca es fundamental, es lo vital de lo humano, que tan amenudo olvidamos.
Y una expresión que hoy se ha hecho crónica es "no tengo tiempo". El tiempo no es algo objetivo, sino que cada uno vamos creando nuestro propio tiempo. Es algo que hacemos propio, y que vivimos de manera subjetiva. 
Así las vacaciones serían la ausencia de timpo, el vacio, "no importa el tiempo", "tengo tiempo". Vacaciones viene de "vacante"...ausencia, vacío. ..así lo han ido viviendo a lo largo de la historia, antes de la modernidad, cuanod el tiempo no se cuantificaba. 

Cada civilización supone una interpretación del tiempo, su concepción es una idea sociocultural. Es aquella visión cíclica de los griegos, frente a la lineal cristiana. Concepciones que adoptamos de manera innata. 
 

viernes, 9 de mayo de 2025

Chomei, "Pensamientos desde mi cabaña"

 


Buscando libros…mejor cuando buscaba imágenes para los cuadros que me va a hacer Marta, la amiga de Mónica, para   Pinilla, y buscando la palabra “cabaña y choza” me encontré con este libro, un clásico japonés, de un funcionario que se hace monje para vivir aislado, sin preocupaciones. Se va refugiando en cabañas, a los cuarenta, cincuenta..sesenta años. Cada vez, la cabaña es más sencilla. Necesita menos, hasta que consigue una sobriedad casi absoluta.

En la primera parte del libro habla de lo volátil y frágil que es todo, curiosamente se centra en las casas, en las viviendas de sus coetáneos del año 1100. 

La fragilidad de casas que parecen “para siempre” pero que sucumben fácilmente frente a un incendio, o un terremoto. Todo es frágil, Y su vida también, por eso decide retirarse buscar la simplicidad. Llama la atención como va descubriendo distintas “cabañas” según tenga cuarentena, cincuenta o sesenta años. Cada vez más simple, porque ha aprendido de las anteriores que a pesar de su fortaleza fueron devastadas. La novela es ese intento de volver a lo esencial..

 










e un emperador, al ver el escaso hilo de humo que ascendía por las chimeneas de las casas, mandó devolver los impuestos, cuya recaudación de por sí no había sido excesiva

Incontables personas murieron de hambre y yacían en las calles o apoyados contra los muros. Sin recursos para recoger los cadáveres

Me fijé en que entre las parejas que se amaban hasta el punto de no poder separarse, aquel de los dos cuyo amor era más profundo siempre moría primero. La razón es sencilla: el que se olvidaba de sí mismo ofrecía las exiguas comidas con las que contaba al ser amado. En las familias, los padres fueron los primeros en perecer. Había

Así pues, durante el segundo año de Genryaku[18], un gran terremoto sacudió la tierra. Esto también fue un suceso extraordinario. Se derrumbaron las montañas y se desbordaron los ríos, se agitaron los mares y se inundaron los campos. El agua manó a borbotones de las entrañas de la tierra. Las grandes rocas se quebraron y rodaron hasta los valles.

nos obligan a sentir la precariedad de nuestras propias existencias y de nuestras moradas

Los poderosos, por su parte, viven ambicionando siempre una mayor fortuna. Los humildes que deciden vivir solos reciben el desprecio de la gente. Los que tienen muchas posesiones acarrean muchos desvelos

Donde sea que vivamos y hagamos lo que hagamos, ¿es posible acaso que por un solo instante hallemos cómo descansar nuestro cuerpo y cómo apaciguar nuestro corazón?


con ya más de treinta años, se me metió en la cabeza la idea de construirme yo mismo un refugio.

al cumplir cincuenta años, abandoné también aquella casa y me retiré del mundo. Al fin y al cabo, no tenía mujer ni hijos, ninguna familia que añorar. Tampoco tenía rango ni ingresos, de modo que ¿para qué apegarme al mundo? Falto

cumplidos los sesenta, cuando el rocío de mi vida ya se evaporaba, fabriqué una pequeña choza, apenas una hoja desde la cual esas últimas gotas podrían disiparse

no veía la necesidad de encontrar un domicilio definitivo, no tardé mucho en elegir un terreno. El suelo era la propia tierra, el techo era de paja

vivo oculto, por tanto, en lo profundo del monte Hino[21]. En el lado este de la cabaña agregué un cobertizo de un metro de ancho, y uso ese espacio para guardar y secar la leña. En el lado sur, añadí una pequeña terraza de bambú, al oeste de la cual dispuse un altarcillo para las ofrendas

situé una estantería de bambú con tres cestas forradas de cuero en las que guardo libros de poesía y música, así como el Ōjōyōshū[25

Éste es el aspecto de mi morada, siempre provisional.

Cuando no estoy de humor para orar ni para leer, descanso y holgazaneo, nadie me lo impide aquí ni hay nadie ante cuyos ojos me pudiera sentir avergonzado


No soy un gran artista, pero tampoco toco para deleitar a un auditorio. Toco para mí mismo, para dar sustento a mi corazón.

En las noches serenas, mirando la luna por la ventana, recuerdo a los viejos amigos. Escucho los plañidos lejanos de los monos y las lágrimas humedecen mis mangas. Las luciérnagas entre las hierbas semejan fogatas de los remotos

En cada estación que pasa, la montaña me ofrece su encanto inagotable

Solamente en una morada provisional como la mía logra uno estar en paz y libre de todo temor

Como lugar para vivir, no le falta nada, es decir, puede albergar cómodamente un cuerpo. El cangrejo ermitaño prefiere refugiarse en pequeñas conchas porque conoce muy bien su tamaño

Conociéndome y conociendo el carácter transitorio del mundo, no deseo nada que esté fuera de mi alcance y tampoco me inquieto por lo que no tengo

lo general, casi nadie construye una casa para sí mismo. Unos la edifican para su mujer y sus hijos

Mucho mejor es tener como amigos a ciertos instrumentos musicales o a los bellos paisajes que nos ofrece la naturaleza que a hombres de esa calaña

He dividido mi cuerpo y le he dado así dos usos: mis manos son mis sirvientes, mis piernas mi vehículo, y ambos me responden de forma satisfactoria. Cuando mi mente o mi cuerpo están fatigados, me doy cuenta enseguida y descanso; cuando los sé fuertes, los empleo

Relato estas experiencias simplemente para poner de relieve las diferencias entre mi vida presente y la pasada.

Mi existencia es una nube errante. No deseo la fortuna ni me quejo de la mala suerte. El mayor gozo de la vida lo encuentro en la almohada sobre la que duermo una siesta tranquila,

De qué preocuparme ahora que mi vida toca a su fin? La enseñanza del Buda consiste, en esencia, en el desapego hacia todas las cosas. En mi caso, sería un error apegarme a mi cabaña

Comentario sobre el libro:

Chōmei fue capaz de renunciar a su posición social y a toda aspiración material, en cambio no pudo abandonar su pasión por la poesía y la música, una pasión sin duda desinteresada, pero pasión al fin y al cabo

Como hemos visto, el «retiro» ideal para Chōmei consiste en un estado mental y no en un conjunto de acciones. Antes de indagar en la naturaleza de dicho estado mental y en cómo podría alcanzarse, deberíamos tener más claro cuál era el origen de la insatisfacción de Chōmei y, en particular, qué relación tenía con la cuestión de «lo efímero» o la «transitoriedad

cuestión era cómo «domar un caballo salvaje», cómo «gobernar su corazón» sin dejarse gobernar por él

Esfera» (kyogai en japonés) es, en su origen, un término budista que significa «el objeto visto y pensado a través de varios órganos sensoriales y procesos mentales


En principio, pueden existir numerosos tipos de esferas de acuerdo con los intereses de cada uno

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Debemos recordar que, como ya he anotado, el estado ideal de un eremita según Chōmei es aquel que se basa en la compasión por encima de la riqueza y las influencias

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propone «encontrar a tus amigos en la música y en la poesía». ¿En qué sentido pueden «la música y la poesía» ser buenos amigos?

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como pacificadora del corazón y faro ante la efímera realidad del mundo, es decir: concibe la poesía como una estrategia para calmar la mente

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Por lo tanto, podemos concluir que, en su vida de retiro, Chōmei quería entender el corazón humano, y para ello la poesía fue un medio no sólo importante, sino esencial


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Onfray, Michael. Teoría del viaje.