Este jueves pasado, hice un parón en Altea, me volví a Madrid.
Tenía que revisar el cambio de huéspedes de Lupiana, ver a mi madre (hace quince días que no la veía) y dar una vuelta por Pinilla. Estuve comiendo con Marta el sábado.
El jardín de Lupiana es una labor de tiempo, y este año con tanto alquiler no se lo estoy dedicando. Me gusta, disfruto haciéndolo...pero necesito más tiempo. El viernes por la tarde y el sábado por la mañana se convirtió en una tarea contrarreloj. Y lo dejé bien...pero disfruto y no lo disfruté por las prisas. Me gusta transformar, podar, arreglar, prevenir fumigando...y con el tiempo es algo que noto que voy controlando. Este próximo año es algo con lo que voy a disfrutar mucho..
El viernes por la tarde...después de estar toda la tarde liado, me duche y me fui a Pinilla a dormir al raso, enfrente de la casa, coloqué la base de la tienda, inflé la colchoneta con la bolsa...y me metí en el saca. Me encanta dormir bajo las estrellas, y una sensación nueva, ver como a lo largo de la noche en la medida que me voy despertando van cambiando las constelaciones que veo, son despertares distintos estos de media noche, que dan un toque de sorpresa...hasta que amanece.
Una sensación rara de estar en medio de la naturaleza contemplando...gustando todo lo que te rodea. Tengo que hacerlo más...tengo la sensación de que me va a gustar ir haciéndolo en el viaje a Grecia.
Cada vez más presente, y más nervioso con lo de Grecia. Se van acercando los dias...ya, queda menos de un mes. Un reto que a basa de contarlo, verbalizando se ha hecho realidad. Nervioso ultimando los detalles de la bici. Ahora es el turno de la electricidad, la dinamo, las baterías...Carlos me está echando una mano fantástica...es el que está haciendo realidad lo de la batería.
El sábado quedé con Marta para comer, por la tarde nos íbamos a ver a Mamá al Escorial. Estuvo bien, fue un reencuentro que nunca había hecho con Marta. Tranquilos, hablando...creo que no lo había hecho nunca, y fue emocionante. Todo bien con ella, me contó de su trabajo, de cómo lo llevaba. Y entre medias verdades pude ir adivinándolo....La única tensión, cuando a la vuelta del Escorial, sacó el tema de que quería sacar el carnet de conducir. Desde luego no la apoye...creo que es lo que debo hacer.
¿Quizás quedar a comer un día antes de marcharme a Grecia?
Mamá Salud, cada día más tierna...más blandita...más débil..y más dolorida. ¡Cómo agradece que me acerque a verla! a estar con ella. Es el momento de luz de su semana.

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