martes, 12 de diciembre de 2023

23-06 Vivac en Pinilla

 Tanto me gusta el sitio, y tanta ganas tengo de vivirlo, que un par de noches en junio y julio me fui a dormir en la terraza enfrente de la casita.

Noches memorables, viendo las estrellas, o como la luna ,cuando sale, va abriéndose como un telón en la montaña de enfrente, precioso. O como ladran los corzos, al principio me asusté. Tenerlos tan cerca, sentir sus pisadas, resoplidos, sientes que formas parte.

Nunca había tenido la sensación de dormir mirando las estrellas, y como a lo largo de la noche, cuando te despiertas se van moviendo, cada vez un despertar distinto. Desvelarte y mirar como el carro ha cambiado de posición, o como empiezan a sentirse las luces del amanecer por la claridad que va rozando las cumbres.

Y el olor del amanecer, profundo, húmedo, limpio.

Los sonidos de los pájaros que hace ya que van anunciándolo.

La sensación de estar....pertenecer.

Me preparo para el viaje que comenzaré en septiembre, pruebo la tienda, el saco, el infernillo...con algo de acongoja...no sé si seré capaz, y el vértigo de la aventura a la que me he lanzado...



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Onfray, Michael. Teoría del viaje.