sábado, 9 de diciembre de 2023

23-11-28 patente en el Argos.

 Estaba pendiente sacar el barco y echarle la patente.

Quizás lo debíamos haber hecho el año pasado....pero había muchas cosas que hacer en el barco. 

Quedamos la última semana de noviembre porque había una promoción del 30% en el baradero, oferta que al final no era tal, porque solo era válida para barcos menores de 7 metros, el Argos con sus 28,9 los supera...LL

Llego el martes a última hora, esa mañna había estado en Lupiana con Joaquin, la pareja de Estel (la chica que trabajó en casa) para rematar lo de la calefacción del sótano, colocar nuevos tubos de cobre porque los anteriores se habían roto al ir por el suelo....como se mueve la casa.....
Joaquín, encantador como siempre, además con muy buena sintonía. Le enseño Pinilla, me ayudará a colocar lo de la calefacción. 
No lo haremos este martes porque le faltan piezas, el próximo martes lo termina, además me revisará las grietas de la pared.

El viaje bien, un día nublado, con niebla. Me paro a comer en Alcocer...me habían hablado del sitio. Todo muy rico y tradicional. Demasiada comida. Depués siestecilla en el coche y a rular. El viaje por la N320 no se me hace pesado. Disfruto conduciendo.

Llego a Altea, la casa preciosa. LLego pronto, me bajo al puerto a dar una vuelta, entro en el Argos, me encanta. La próxima vez, en lugar de dormir en Altea quizás debería ir directamente al Argos.

A la mañnaa siguiente quedo con Carlos en el Naútico de Altea, para dejar un coche e ir a Campomanes. 

Travesía tranquila hasta Altea, nos sacan el barco...parece que tiene algo de osmosis, pequeñas gotitas repartidas por toda la obra viva del barco...

Lo primero que intentaremos esa mañana es quitar las bandas rojas del barco, vamos a dejarlo en azul. 

El casco está bastante sucio, frente a toda la cubierta que la tenemos impoluta llama la atención. Nos ponemos en la tarea. Yo en la raya de la línea de flotación. Carlos en las líneas amarillas que hay que desprender con calor.


Por la tarde nos acercamos a Obramat a comprar productos de limpieza, aguarrás, decapante, una máquina de decapar, la antigua funciona fatal.

Volvemos al anochecer y nos ponemos en la tarea.

Carlos está con bastante dolor de espalda, hace lo que puede pero puede. Las flanjas rojas van desapareciendo.



Al día siguiente comenzamos con las peqatinas, que pegamos y esperamos toda la noche para despegarlas al día siguiente....imposible. Se ha quedado pegado el papel protector y despegarlo nos costará más de un día....

El barco ha quedado impecable...



Y ya tiene ojo...no 100 como el personaje mitológico Argos, que cuidaba las vacas de Zeus....pero simpático.


La convivencia con Carlos es a veces complicada, demasiado obsesivo con sus cosas, algo egocéntrico, pero un tipo que se da de manera generosa. 

Hemos quedado para intentar hacer una travesía antes de 







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Onfray, Michael. Teoría del viaje.