jueves, 7 de agosto de 2025

Byung-Chul, Han; No cosas, quiebras del mundo de hoy.

 

 Otro libro de Byung-Chul. Al final me estoy convirtiendo en un seguidor...

Hace tiempo que lo compré, comencé a leerlo y lo dejé...creo que fue este verano. Ahora, en semana santa en Altea, al elegir libros en papel que traerme lo cogí de la estantería de Lupiana, de los que me quedan por leer o quiero releer. 

La dinámica del autor, ya la conozco. Plantea la tesis al principio del libro...y después la va desarrollando. Una tesis que ya ha expuesto en otro libro, pero que en este redunda. 

"Hoy el mundo se vacía de cosas, y se llena de información tan inquietante como las voces sin cuerpo. La digitalización desmaterializada descorporeiza el mundo, también los recuerdos, en lugar de recuerdos almacenamos una inmensa cantidad de datos"

"Y como cazadores de información, nos volvemos ciegos a las cosas silenciosas, discretas, incluidas las habituales, las menudas o las comunes que nos anclan en el ser".

Las cosas comunes, las que nos rodean, nos anclan en lo terrenal, crean una forma duradera y crean un entorno donde habitar

Las "no-cosas" nos vienen por todos lados, y están llenas de informaciones. Vivimos en google y en la nube. Nada es sólido y tangible.

Nos hemos vuelto infómanos, fetichistas de la información. .....incluso, más lejos, las impresoras 3D, invalidan el ser de las cosas. 

"El ser-en-el-mundo de Heidegger consiste en utilizar cosas que "están a mano". Y nuestro mundo se constituye con esta realidad. E "Dasein" se construye a través de las manos.

Las informaciones son aditivas, cuantitativas, no narrativas. Sólo las narraciones crean significado y contexto. Analizamos noticias, sucesos, quedándonos en los titulares sin tener en cuenta todo lo que le rodea. 

La información circula ahora sin referencia alguna a la realidad, en un espacio hiperreal. No real alejado de todo contexto, de toda significación. 

Todo lo que estabiliza la vida requiere tiempo, la fidelidad, el compromiso

La contemplación detenida de las cosas, la atención sin intención, es la clave de la felicidad.  

Tiene algo que ver con la relación que tenemos con el Argo, nuestro barco Oceanis 28,9. Nos encanta, navega bien, nos llena de satisfaciones, a pesar de que reconocemos sus debilidades, sus manías (al atracar), al navegar de manera pesada y pausada. No es una relación de consumo, de uso, sino que va más allá. 

(de esto nos habla en otro libro que leí el invierno pasado..."la vida contemplativa" su tesis era huir de la información puro dato para acercarse a observación detenida, a las cosas. 

Habla de Hegel y del trabajo, nuestra forma de relacionarnos con el mundo transformándolo, rehaciéndolo a nuestro capricho, que es lo que nos exterioriza. La mano encallecida que tiene esa relación con la realidad y nos relaciona con el mundo. 

Cita a Vitan Fluber..."ya no retenemos las cosas, las olvidamos, nos volvemos inestables"...el hombre ha dejado de ser un "homo faber" y se convierte en "homo ludens".

Quizás por esto escribo y escribo, para no olvidar, no volverme inestable, afianzar experiencias, no dejar que se vayan. Anclarlas en la escritura. 

"El hombre manualmente inactivo del futuro se entregará a la liberttad de la yema de los dedos".


Cap. 1. "De la posesión a la experiencia".

Si antes la máxima era "soy cuanto tengo", el tener era lo importante, el equivalente al aser (Erich Fromm), ahora "soy cuanto experimiento", se valoran las experiencias. Lo importante es experimentar y proclamar mi experiencia a través de selfis, de imágenes compartidas. 

"Actualmente no queremos atarnos a las cosas y las personas. Los vínculos son inoportunos restan posiblidad a la experiencia, a la libertad en sentido consumista. Compramos para tener experiencias, consumir emociones"

La posesión es vincularse con las cosas, frente al consumidor está el colecionista que quiere vincularse con los objetos, establecer una relación con ellos.  

Un ejemplo que pone es el libro electrónico, donde el libro ha perdido ese valor simbólico, y sólo contiene información. 

cap.2 Smartphone

Egocentrismo, al tocar la pantalla someto el mundo a mis necesidades. 

El mundo del tacto que para Barthes era el más desmitifador, en contra de la vista que podía recrear  y crear, el tacto contacta con la realidad. El sentido del tacto, anula la distancia. Ya no hay contacto con las cosas.

El otro no le llama para hablar, desaparece la voz del otro. La visión en el móvil descorporiza, anula la visión del otro, especialmente cuando solo le leemos. La ausencia de mirada nos desvincula con el otro, le perdemos. 

El objeto transacional psicoanalista de Winicotte acercaba al niño a la realidad, le permitía el transito del yo a las cosas, es el punto intermedio entre el yo y las cosas, me permiten verlo como lo otro, lo distinto, lo que está lejos. El objeto de transición es pobre en estímulos, por eso potencia la transición, necesitamos buscar lo otro que nos estimule. 

Los objetos autistas son duros, no permiten manipularlos. No permiten la creatividad, manipularlos, jugar con ellos.  No posibilitan reconocer al otro. 

Presenta al Smartphone como un objeto duro, autista, que no es posible manipular, encontrarnos con lo otro, crear. Es narcisita porque solo nos reconocemos en él. no vemos al otro. Deesaparece el otro, y sólo está el ello. 

Cap. 3 Selphis


.....al final lo dejé...repetitivo. Parece que a este autor leyendo la introducción y algún capítulo es suficiente, martillea repetitivamente sobre la misma idea. 


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