lunes, 5 de agosto de 2024

24-08. Cicloturista de paseos marítimos.

 Estos días en Altea, he vuelto a coger la bicicleta. Y como hace calor he elegido el camino llano, sin subidas, antes del reto a Atenas, inimaginable, ahora obvio. Es salir de Altea y yendo junto al mar llegar a Benidorm, la ruta ya la había hecho hasta Alfaz del Pi, ahora es llegar un poco más lejos, empalmar a Benidor por la CV 753, una carretera con dos terceras partes de carril bici que une Alfaz y Benidorm, detrás de sierra Gelada. 

La ruta, de paseo marítimo, como las que hice en Francia e Italia, junto al mar. Entretenidas, amenas, planas, fáciles, evocadoras. 10 kilómetros hasta Alfaz, cinco por la CV753, y otros cinco hasta el final de Benidorm. 15 junto al mar. 

Es una manera de evocar lo que hice y lo que me inspiró, buscar la tranquilidad, sin hacer grandes esfuerzos, disfrutando de la bicicleta. 

Ayer también lo hice con Mónica, salimos de  Villa Gadea, llevamos las bicis con la Espace, y desde allí también junto al mar hasta El Albir. Habíamos hace meses subir en bici al faro, pero estaba prohibido.


Esta vez estamos en la hora permitida (hasta las 10 por la mañana, y después de las 20 por la tarde). Y subimos por la carreterilla hasta el faro, no me fue fácil, había cuesta. Mónica controló perfecto, sin problemas. 

Después un helado de turrón en Sirvet, el referente de Altea. Hace quince años pensaba que era artesano hechos por ellos, tenía trozos de turrón de Jijona dentro del helado. Un día al pedir un kilo para una comida me lo sacaron de la marca "Gran Alacant", el sabor es el mismo pero perdió la magia. 

Parte de la ida y la vuelta la hacemos fuera de la costa, lejos del hotel Cap Negret, entre huertos. Por la ermita "Sant Tomás", que no tiene ermita, pero si una campa donde celebrar todos los años una verbena. 

El recorrido lo animamos ayer jueves. Cogimos, Mónica y yo, el Espace y nos fuimos con las bicis a la playa de poniente de Benidorm. Recorrimos toda la playa de poniente y levante. Dos horas pedalenado, muy distraidos con el espectáculo de gentes y costumbres. Terminamos cenando en una freiduría, muy barata y muy rica. El recorrido un éxito.

A pesar de salir con los ojos cerrados, estuvo muy despierta y hábil sorteando peatones y bolardos. Con alguna parada en zapaterías y tiendas...




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Onfray, Michael. Teoría del viaje.