viernes, 2 de agosto de 2024

kubler-Ross, Elisabeth. La muerte, un amandecer.

 

Lo he leído a partir del libro de Eric Benito, sobre "el niño que se revelo contra la muerte". De varios artículos que he leído, esta mujer es una referente sobre tema de paliativos. Mónica ha leído uno.

Es un libro corto, de tres conferencias que da esta autora sobre la muerte. Me quedo un poco pasivo, ya que creía que era más científico, parece que está al final de su proceso y hay cosas de las que habla que superan lo científico. "Escenas después de la muerte", en qué consiste.

Una introducción, después voy a leer la rueda, que es una bibliografía de la autora. 
Interesante, pero me da la sensación de nada científica....veremos.
 








Anotaciones por color
58 notas amarillas • 1 nota roja
Creado por Feliciano García Hernández   – Última sincronización: 24 de julio de 2024

  Existe ya editada en castellano la primera de las obras, escrita hace dieciocho años: La muerte y los moribundos


  Las tres conferencias que componen este libro constituyen un material único dentro de la obra de Kübler-Ross


  La integración de la idea de la muerte en el pensamiento de los hombres les permite erigir sus vidas de acuerdo con propuestas más conscientes, más meditadas, alertándolos sobre el uso que hacen de ellas, no


  Elisabeth Kübler-Ross declara que nuestra vida en el cuerpo terrenal sólo representa «una parte muy pequeña de nuestra existencia


  En primer lugar, una conferencia que tuvo lugar en Suiza en diciembre de 1982 con el título Leben und sterben [Vivir y morir]


  1977 en San Diego (California), donde la autora disertó sobre el tema del título: There is no death [La muerte no existe]


  una cassette de enseñanzas que la doctora Kübler-Ross había grabado en 1980 bajo el título de Life, death and life after death [La vida, la muerte y la vida después de la muerte].

  Hemos estudiado veinte mil casos, a través del mundo entero, de personas que habían sido declaradas clínicamente muertas y que fueron llamadas de nuevo a la vida. Algunas se despertaron naturalmente, otras sólo después de una reanimación.


  Esta experiencia es general, independiente del hecho de que se sea aborigen de Australia, hindú, musulmán, creyente o ateo. Es independiente también de la edad o del nivel socioeconómico, puesto


  digo que la muerte física del hombre es idéntica al abandono del capullo de seda por la mariposa


  Morir significa, simplemente, mudarse a una casa más bella


  cuando vuestra mariposa —siempre en lenguaje simbólico— ha abandonado su cuerpo, vosotros viviréis importantes acontecimientos que es útil que conozcáis anticipadamente para no sentiros jamás atemorizados


  Al liberarse de ese capullo de seda, se llega a la segunda etapa, la de la energía psíquica. La energía física y la energía psíquica son las dos únicas energías que al hombre le es posible manipular

Después podréis explicar con precisión cómo sacaron el cuerpo del coche accidentado con tres sopletes. También ha habido personas que incluso nos han precisado el número de la matrícula del coche que los atropello y continuó su ruta sin detenerse. No se puede explicar científicamente que alguien que ya no presenta ondas cerebrales pueda leer una matrícula. Los sabios deben ser humildes. Debemos aceptar con humildad que haya millones de cosas que no. entendemos todavía, pero

También es necesario que sepáis que si os acercáis al lecho de vuestro padre o madre moribundos, aunque estén ya en coma profundo, os oyen todo lo que les decís, y en ningún caso es tarde para expresar «lo siento», «te amo», u alguna otra cosa que queráis decirles

estos ciegos, que tuvieron una experiencia extracorporal y volvieron, pueden decirnos con detalle los colores y las joyas que llevaban los que los rodeaban en aquel momento, así como el detalle del dibujo de sus jerséis o corbatas. Es obvio que ahí no podía tratarse de visiones

En esta segunda etapa os dais cuenta también de que nadie puede morir solo

no únicamente porque el muerto pueda visitar a cualquiera, sino también porque la gente que ha muerto antes que vosotros y a la que amasteis os espera siempre

cada ser viene acompañado por seres espirituales desde su nacimiento hasta su muerte

En general sois esperados por la persona a la que más amáis. Siempre la encontraréis en primer lugar

muerte no es más que un pasaje hacia otra forma de vida

Vivís la comprensión sin juicio, vivís un amor incondicional

en el momento en que contempléis una vez más toda vuestra vida, interpretaréis todas las consecuencias que han resultado de cada uno de vuestros pensamientos, de cada

Si ellos no sufren, si están instalados cómodamente, si son cuidados con cariño y si se tiene el coraje de llevarlos a sus casas —a todos, en la medida de lo posible—, entonces nadie protestará frente a la muerte.

Ningún moribundo os pedirá una inyección si lo cuidáis con amor y si le ayudáis a arreglar sus problemas pendientes.

Yo creo que nada en la vida se debe al azar y así ocurrió con las circunstancias de mi nacimiento

todo sufrimiento genera crecimiento.

nada de lo que nos ocurre es negativo, y subrayo: ¡absolutamente nada!... Todos los sufrimientos y pruebas, incluso las pérdidas más importantes, así como todos los acontecimientos

La muerte no es más que el abandono del cuerpo físico, de la misma manera que la mariposa deja su capullo de seda. La muerte es el paso a un nuevo estado de conciencia en el que se continúa experimentando, viendo, oyendo, comprendiendo, riendo, y en el que se tiene la posibilidad de continuar creciendo

niños moribundos

Hemos consignado los casos a lo largo de los años, y ninguno de ellos ha dicho, en el caso de su muerte aparente, que había visto a su padre o a su madre, puesto que éstos vivían aún.

casualidad tampoco existe. Dios no es alguien que castiga y condena. Después de haber dejado definitivamente vuestro cuerpo físico, llegaréis al lugar que se designa como cielo o infierno, lo que no tiene nada que ver con el Juicio Final. Lo

los humanos, no hemos encontrado aún respuesta a la pregunta quizá más importante de todas, a pesar de que nuestra presencia en la tierra se remonta a millones de años: la definición, el significado y el fin de la vida y de la muerte.

no hay que identificar la expresión valores espirituales con religiosidad

Se trata más bien de una toma de conciencia, de la comprensión de que existe algo mucho más grande que nosotros que ha creado el universo y la vida, y que en esta creación representamos una parte importante y bien determinada que puede contribuir al desarrollo del todo

Yo soy por naturaleza una persona semicreyente, algo escéptica,

Eran numerosos los que comenzaban a «alucinar» y a repetir las palabras de los parientes que habían muerto antes que ellos y con los que parecían tener una especie de comunicación

Observaba también que aun los enfermos más rebeldes y difíciles se calmaban poco antes de su muerte y se desprendía de ellos una paz solemne apenas cesaban los dolores

fallecimiento, el rostro de mis enfermos expresaba paz, equilibrio y una expresión solemne de júbilo

estando siempre muy próxima a mis enfermos, y comunicándome con ellos con un amor profundo, influyeron en mi vida al tiempo que yo influía en la de ellos, de una forma muy personal e incisiva. Sin embargo, minutos después de su muerte mis sentimientos por ellos ya no existían

Disponemos así de experiencias del umbral de la muerte de hombres de orígenes culturales diferentes

lo largo de las mismas hemos podido probar que esta experiencia del umbral de la muerte no está limitada a un cierto medio social y que no tiene nada que ver con una u otra religión

En el momento de la muerte vivimos la total separación de nuestro verdadero yo inmortal de su casa temporal, es decir, del cuerpo

Este yo inmortal es llamado también alma o entidad

Estas experiencias tienen lugar, a menudo, en el momento mismo en que las ondas cerebrales no pueden ser medidas para poder probar el funcionamiento del cerebro

Muchos de mis colegas piensan que este estado se explica por una proyección de deseos

Además de la ausencia de dolor y la percepción de integridad corporal, en un cuerpo simulado perfecto que podemos llamar cuerpo etérico, los hombres toman conciencia de que nadie llega a morir solo. Hay tres razones que lo afirman, y cuando digo «nadie» entiendo

desde el primer soplo hasta la transición que pone fin a su existencia terrestre, está rodeado de guías espirituales y de ángeles de la guarda que le esperan y le ayudan en el momento del paso al más allá

después de abandonar nuestro cuerpo físico (lo que puede ocurrir antes de la muerte verdadera) nos encontramos en una existencia en la que no hay ni tiempo ni espacio y podemos desplazarnos instantáneamente donde queramos.

para mí era interesante imaginar que miles de hombres sobre la tierra tenían la misma alucinación en el momento de su muerte, es decir, la percepción de la presencia de parientes o amigos muertos antes que ellos

estos moribundos no conocían ni cuántos ni quiénes de la familia ya habían muerto a consecuencia del accidente. Para mí era fascinante, por ello, comprobar que conocían siempre muy exactamente si alguien había muerto y quién era.

Durante todos estos años en los que hemos reunido tales casos no hemos oído nunca a un niño mencionar en esas circunstancias el nombre de alguien que no hubiera fallecido ya, a

Comprobamos también que personas que pertenecen a distintas religiones ven apariciones diferentes y seguramente no necesito precisar que un niño judío no se encontrará nunca con Jesús y que un niño protestante no verá nunca a María

Las estructuras energéticas de estas mismas entidades pueden encontrarse entre nosotros. Si tan sólo tuviéramos ojos para ver nos daríamos cuenta de que no estamos nunca solos, sino rodeados de entidades que nos guían, que nos aman y nos protegen. Intentan guiarnos y ayudarnos para que permanezcamos en el buen camino con el fin de cumplir nuestro destino.

algunos aspectos de mis propias experiencias místicas que me han ayudado a saber, más que a creer, que todo lo que está más allá de nuestra comprensión científica son verdades y realidades abiertas a cada uno de nosotros

yo no tenía ninguna idea de una conciencia superior. No tuve nunca gurú, y no he sabido ni tan siquiera meditar

Estoy convencida de que para tener experiencias místicas no es necesario vivir como un eremita en la montaña ni estar sentado a los pies de un gurú en la India

lo más importante de todo es aprender a amar incondicionalmente





No hay comentarios:

Publicar un comentario

Onfray, Michael. Teoría del viaje.