domingo, 29 de septiembre de 2024

24-09-26 Reencuentro con Carmen.

Ayer viernes fue nuestro momento. Estos días en Altea, he venido con Carmen para recoger a Carmen abuela, que ya se quiere volver a Madrid; a traer a Carmencita con su abuela, y para que tenga unos días de serenidad después de venir de Taiwan; para dedicarle tiempo al barco con Carlos, había que cambiar todos los filtros, la revisión anual.


Estos días están siendo un regalo para estar con mi hija, compartí con ella el viaje de venida, estuvo conduciendo más de la mitad del viaje, le apetecía coger el coche después de un año de sequía. Todo el viaje hablando, comentando y compartiendo, esos regalos que te hace la vida.


Estos días he estado atareado con el barco, revisando, arreglando con Carlos el Sibius, aunque realmente he estado acompañando a Carlos, el se ha dedicado realmente a los trabajos, yo le acompañaba, le alargaba el destornillador o la llave inglesa. El me lo ha agradecido, asume con naturalidad que él “es el que sabe”, yo sigo sus directrices, es una lección de humildad y de “sentido práctico”, yo no haría por mi cuenta estas reparaciones, que las haga supone que nos ahorramos muchísimo dinero, y puedo tener el barco gracias a que él está pendiente de toda la gestión. A veces, algo humillante, parece que no tengo ni idea de nada…..pero “en comunidad no muestres habilidad”


Anoche con Carmen con ganas de dar una vuelta por Altea aprovechamos para cenar juntos.Ya una mujer, con criterio, con sabiduría, con una visión personal y genuina de todo lo que le rodea. 


Es una experiencia maravillosa poder compartir con tu hija, ver como ha crecido contigo, como la has impregnado de muchos de tus gustos, tus fobias y tus manías. Ver a otro tú más jóven, con otra visión del mundo, con ganas de transformar y hacer, y sobre todo tener la posibilidad que comparta sus problemas, sus ilusiones….las haces tuyas, te hace vivir, revivir, rejuvenecer. En esta camadería ella sabe de mis manías, de mis ideas prefijadas, y juega con ellas, es condescendiente, no critica. Las asume como “cosas de un señor mayor”, sin condescendencia ni rechazo. 


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Onfray, Michael. Teoría del viaje.